Si quieres que tu marca trascienda, no puedes estar a merced de plataformas que no controlas. Ser dueño de tu sitio web es ser dueño de tu futuro comercial. Es darle a tu cliente la seguridad de que, si Instagram desaparece mañana, tu negocio seguirá en pie, con las puertas abiertas y listo para facturar.